11/02/2009

232. Implementar la cría y reproducción del Pacú

Autor: Jorge Elías
A. Proyecto: Implementar la cría y reproducción del Pacú

B. Fundamentos (Extraido de la fundamentación de la ley): La riquísima fauna ictícola del río Paraná, se encuentra en un estado crítico y con especies de las que ya no se consiguen ejemplares, como el pacú entre otros. Los ecologistas y pescadores de la zona culparon por la desaparición de ciertos peces a los desechos industriales, la realización de megaobras sobre el lecho del río y a la pesca indiscriminada que se practica a lo largo y ancho del curso. La Subsecretaría de Medio Ambiente y/o Ecología de las respectivas jurisdicciones locales encargada del control por lo general no cuenta con los medios y el personal suficientes con el fin de llevar adelante operativos para combatir la depredación de las especies. Sin embargo, de vez en cuando hay procedimientos en conjunto con oficiales de prefectura y de policía.

Los pueblos autóctonos de este sector del país, (río Paraná) fueron asiduos consumidores de pescados, a través de sus diferentes formas de preparación. Luego, los primeros españoles y sus descendientes criollos también aprovecharon los recursos del río. En la actualidad, conviven la pesca deportiva, la artesanal (para consumo humano) y la comercial, ya que el pescado es el recurso vital para isleños y habitantes del río que lo venden a los acopiadores. El aumento en la cantidad de pescadores que buscan al río como medio de subsistencia obligó a que cada vez se saquen mayor número de ejemplares y de menos tamaño. Esto provoca un desequilibrio en la reproducción de las especies, según los especialistas.

La fauna íctica del río Paraná en territorio argentino se calcula en alrededor de 300 especies. Estas se agrupan, a su vez, en varios tipos o grupos biológicos. La divisiones responden a factores tales como el lugar que habitan, las características migratorias o la estructura corporal. Respecto de los alimentos que demanda el mundo actualmente, la demanda de proteínas animales se expande a grandes pasos. La ganadería bovina ha retomado su ritmo de crecimiento. Las otras ganaderías, como la ovina y la caprina, en el caso argentino aún tienen un largo trecho por recorrer para modernizarse, adquirir competitividad y así ocupar un lugar importante en la cadena alimentaria, tanto nacional como regional e internacional.

La dependencia de la suplementación de granos que va adquiriendo la producción bovina, con los consiguientes costos que ello acarrea, sumado a que las exportaciones crecientes impulsan los precios internos a la alza, estimula al observador sectorial a buscar nuevos sistemas de producción que provean, a costo accesible, proteínas animales. Por eso resulta conveniente dirigir la atención hacia otras fuentes de proteínas animales, como son los peces. Y más específicamente, los peces criados en cautiverio, dentro de los cuales se adapta perfectamente el pacú, así se ha señalado cómo la cría y el engorde semiextensivo del Piaractus mesopotamicus, es decir, del pacú, puede ser en una alternativa productiva viable. Este tipo de producción puede convertirse, no sólo en una buena fuente de carne, sino también en un buen negocio productivo y comercial para pequeños y medianos productores del Noreste de nuestro país.

En Misiones, Formosa y Corrientes, hay establecimientos que se dedican a la cría y engorde de pacúes, que luego son procesados y vendidos, la mayor parte, en los mercados locales y, en una proporción que viene creciendo en el tiempo, en el gran mercado de la Ciudad de Buenos Aires.
Se trata de un sistema de cría y engorde intensivo, donde los peces viven confinados en estanques, consumiendo alimento balanceado especialmente preparado para las diferentes etapas de vida del pacú, lo cual, claro, constituye el componente del costo de producción más elevado.
Con una reducida inversión inicial, sistematizando el terreno y construyendo las compuertas necesarias, pueden lograrse los estanques naturales que albergarán a los alevinos y, más tarde, a los especímenes de mayor tamaño, hasta la cosecha final. Esos estanques, mantendrían en su interior su flora y fauna natural, de la cual se alimenta el pacú, lográndose así que el proceso productivo adquiera un rasgo que es cada día más valorado por el consumidor urbano: la naturalidad del producto.

En la actualidad, la Argentina produce unas 400 toneladas anuales de pacú, casi totalmente destinadas al consumo regional. Se plantea que sólo con la entrada en producción de 200 unidades, de un tamaño promedio de 10 ha destinadas a la cría, y trabajadas semiextensivamente, se produciría en conjunto unas 6.000 toneladas, generando adecuados ingresos anuales para la manutención de una familia tipo por unidad productiva. Así, productores directos y aprovisionadores de insumos (como el balanceado especial para la suplementación), se verían acompañados en su desenvolvimiento por los que trabajan en las plantas de faena y enfriado, por los transportistas, por los comercializadores locales, nacionales e internacionales. La producción de pacú es algo más que “otra” alternativa productiva. Es una oportunidad de diversificar en serio la producción en áreas económicamente postergadas, como son las ribereñas del Nordeste, cuyo productores podrán encarar una actividad con un potencial de expansión sumamente grande en el corto y mediano plazo.

C. Objetivos generales: Desarrollar cooperativas de Fomento Pesquero orientadas a actividades de producción e industrialización de pescados con asesoramiento del INTA y Universidades, abocandose a la cría reproducción y procesamiento de la carne de pescado, logrando productos como hamburguesas, milanesas, chorizos, pescado ahumado y otros de alta demanda apoyados con créditos para la adquisición del equipamiento necesario. Asociarlo a cursos de capacitación para el manejo de este pez. Producción de alimentos proteicos para los peces en cuativerio.

D. Lugar: Provincias aledañas a la cuenca del Río Parana, Pilcomayo y Bermejo

E. Recursos necesarios: Proyecto de Ley: 508-D-07 (T.P. Nº 8) Sartori: de ley. Declarar de interés nacional la reproducción y cría del pez denominado Piaractus Mesopotamicus conocido como Pacú.
Artículo 1° – Declárese de interés nacional la reproducción y cría del pez denominado Piaractus mesopotamicus, conocido como pacú, con fines comerciales y ecológicos, en toda la región de la Mesopotamia y sus zonas de influencia donde pueden desarrollarse con propiedad estos peces.
Art. 2° – Promuévanse la investigación, el desarrollo y la transferencia de tecnología a todos aquellos productores que expresen su voluntad de explotar comercialmente la producción de peces del artículo primero, de conformidad con las condiciones especiales que determine la reglamentación.
Art. 3° – El Poder Ejecutivo nacional a través de sus organismos técnicos y administrativos proveerá a la asistencia financiera para los productores y emprendedores que desarrollen la producción que se declara de interés nacional.
Art. 4° - El Poder Ejecutivo nacional establecerá los mecanismos necesarios a través de sus organismos técnicos a los fines de contribuir con la cría de estos peces en el río Paraná.
Art. 5° - Implementase las políticas necesarias que promuevan a esta especie conocida como Piaractus mesopotamicus (pacú) y a sus productores en los mercados internacionales como exportadores.
Art. 6° - Facúltase al Poder Ejecutivo nacional, a través de sus órganos específicos, a llevar adelante todas las acciones que tiendan al cumplimiento de los objetivos planteados por la presente ley.
Art. 7° - Comuníquese al Poder Ejecutivo.

F. Características generales: Este fantástico pez recibe diferentes nombres vulgares dependiendo del país en el que se lo busque. En la Argentina recibe los nombres de: Pacú, pez chato, piraí, mbiraí y a sus primos menores se los llama: Pacú chico, pacucito, pacú mirín. lechón de río o medallón. Es de características robustas con cuerpo de forma ovoide y aplanado lateralmente con coloraciones que van del dorado claro al marrón oscuro con los laterales manchados y las aletas entre los colores amarillo rojizo hasta el naranja vivo, ambas con el borde de color negro. Aparece en los ríos con los primeros calores fuertes de la primavera (mediados de Octubre) y se queda hasta Marzo, momento en que remonta los ríos a causa del frío. El desove lo completa en pleno verano a fines de Diciembre y principios de Enero.

Los lugares de pesca para esta especie son los ríos y arroyos interiores del Delta, (de Octubre a Marzo) y en los mismos a lo largo de todo el Paraná, Paraguay, Pilcomayo, Bermejo, etc. en los remansos o en los grandes ríos cerca de las orillas bajo los árboles intentando su pesca igual que la de la boga. Itatí, Itá Ibaté, Ituzaingó, y localidades vecinas son también más que aptas, por sus aguas templadas, para su pesca.
Cualquier pez se podía criar, pero el frío del agua y heladas, hacen peligrar la producción, ya que el pacú es un pez muy delicado, porque cuando la temperatura baja de cierto grado, no come, y luego se muere, a pesar de que puede pasar todo el invierno sin comer. La inversión inicial no es grande, sólo un tajamar y obtener los alevinos (transportados en bolsas inyectadas de oxígeno) e invertir en alimentos balanceados, pozo de agua, sistema de oxigenación, y cubrirlas con malla, ya que el pacú, casi inmovilizado en invierno y todavía pequeño, puede ser depredado por aves. No olvidarse de la oxigenación del agua. Existen criaderos en Paraná (Establecimiento Pez Campero), Ramírez y en Nogoyá. Los Pacúes de entre 1,2 y 1,5 kilos son los requeridos por los restaurantes y los de mayor kilaje por las pescaderías. Pueden lograrse una cosecha de 5000 a 10000 kilos de peces por hectárea. Para crecer se requiere contar con un laboratorio para reproducción de alevinos.

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